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Técnica: Mixta
Medidas: 126 x 80 cm
Año: 2018
Exposición: Eduardo Lira, Art Gallery. Santiago Chile.
Descripción:  La obra se compone de una imagen alusiva al pabellón patrio, este es un rectángulo compuesto por soldados de plástico y barcos de papel. Las dimensiones del rectángulo son 126 x 80 cm. En sus límites tiene un marco dorado el cual y en su interior se encuentra cercado con pequeños soldados de plástico, los que se encuentran apuntando hacia el centro del mencionado rectángulo, en su interior en un completo orden reticulado los barcos de papel de colores blanco, azul, y rojo dispuestos de acuerdo a los colores de la bandera.

La propuesta de la obra se plantea de forma critica a las nociones de monumento, estado, nación, patria y bandera,  habla de la dialéctica entre los distintas iconografías utilizadas, y  Pensando en el autor Ernst Gombrich en su ensayo Meditaciones sobre un Caballo de Juguete o las Raíces de la Forma Artística (1951), el que esclarecía con claridad el magnetismo que poseen los juguetes, en tanto cuerpos de carácter simbólicos-metafóricos, que en su activación por medio del juego, conminan diremos gloriosamente a los niños (as), a ocuparse de utilizar su imaginación , en un proceso donde la libertad se convierte en la herramienta fundamental para vivenciar una gama innumerable de sutiles, intensas y fuertes emociones, y junto a ello, a experimentar placer estético .

Aludir a una  idea conceptual de la protesta por medio de la visualidad a una situación del Chile actual, que se maquilla, se esconde y avergüenza, de su pasado, presente y la construcción de futuro considerando que las realidades que se olvidan se pueden repetir, tanto en la violencia física como simbólica. Soldados apuntando los barcos y a la vez a otros soldados, dejando en manifiesto el monopolio de la violencia del Estado tal como lo dice Max Weber, entonces esta obra funciona como dispositivo de activación desde el pasado al futuro, así como los soldaditos se apuntan incluso entre ellos siendo manipulados por este elemento que los supra-dispone.

Finalmente pensando que el Estado no es el reciclaje de una esencia, sino una realidad en permanente construcción. A esto apunta la propuesta presentada, atrapándonos en un juego de análisis y cuestionamiento de la herencia no siempre admirable que poseen los Estados, disparándonos sus soldaditos a la pregunta por lo que deseamos íntimamente que sea el constructo antes mencionado, y llevándonos a buscar salidas consientes y lúdicas para levantar otras miradas primeramente en nosotros mismos.